Un grupo de veterinarias divisó al animal mientras realizaba actividades acuáticas mar adentro. El can, exhausto y al borde del ahogamiento, pudo reencontrarse con su familia tras 96 horas de angustia.
Lo que comenzó como una tarde de recreación en las aguas del Golfo Nuevo terminó en un rescate cinematográfico que conmovió a toda la comunidad de Chubut. Rocco, un perro que era intensamente buscado por su familia desde hacía cuatro días, fue hallado nadando a la deriva en la zona de El Golfito, en las costas de Puerto Madryn.
El hallazgo
El rescate fue protagonizado por un grupo de profesionales del Centro Veterinario Alvear (CVA), quienes se encontraban mar adentro realizando actividades acuáticas cuando divisaron un bulto que luchaba contra las olas. Al acercarse, descubrieron con asombro que se trataba de un perro visiblemente agotado y en grave riesgo de ahogarse.
Con maniobras rápidas, las veterinarias lograron subir al animal a una tabla de SUP (Stand Up Paddle), donde el can, sin fuerzas para resistirse, se recostó de inmediato para descansar mientras lo trasladaban hacia la orilla.
Un reencuentro esperado
Una vez en tierra firme, los profesionales le brindaron las primeras atenciones médicas para evaluar su estado de salud tras haber pasado tanto tiempo en el agua fría. Paralelamente, se inició una campaña en redes sociales para dar con sus dueños.
La sorpresa fue mayor al descubrir que Rocco era el mismo perro que su familia buscaba desesperadamente desde hacía 96 horas. Su dueña, visiblemente emocionada, relató que su nieta nunca perdió la fe en encontrarlo: «Ella me decía: ‘Abuela, va a aparecer, Roquito va a venir'», contó entre lágrimas en declaraciones a medios locales.
El emotivo reencuentro se produjo pocas horas después del rescate. La familia de Rocco agradeció profundamente el compromiso y la valentía de las veterinarias que no dudaron en intervenir. «No sé cómo pagarles, les voy a hacer tortas fritas o pan casero para agradecerles de corazón» aseguró la dueña del animal, quien ahora descansa sano y salvo en su hogar.
Este suceso reafirma el valor del cuidado responsable y la solidaridad de los vecinos en una ciudad que, una vez más, demostró su profundo respeto por la vida animal.
